Todo puente y viaducto necesita un espacio de dilatación entre tramos para absorber los movimientos térmicos y dinámicos de la estructura sin fisurarse. La decisión técnica está entre dos familias de solución: las juntas mecánicas tradicionales (perfiles de acero, dedos metálicos, neopreno) y las juntas elásticas de asfalto modificado tipo Thormack. Esta comparativa repasa impermeabilidad, ruido, vida útil y tiempo de instalación para ayudar a decidir según el tipo de obra.

Por qué un puente necesita juntas de dilatación

El tablero de un puente se expande y contrae con los cambios de temperatura, y además absorbe cargas dinámicas de tránsito pesado, frenadas y, en zonas sísmicas, movimientos horizontales. Sin una junta que permita ese movimiento de forma controlada, la estructura transmite tensiones acumuladas que terminan fisurando el hormigón en los extremos del tablero.

Juntas mecánicas tradicionales

Cómo funcionan

Consisten en perfiles metálicos, dedos de acero entrelazados o placas de neopreno reforzado ancladas al hormigón a cada lado de la junta, diseñadas para deslizar o flexionar con el movimiento del tablero.

Problemas frecuentes

Ruido y golpeteo: el paso de tránsito pesado sobre los perfiles metálicos genera un impacto audible y una vibración que se transmite a la estructura, incómoda para el tránsito y, en zonas urbanas, para los vecinos linderos.

Puntos de falla mecánica y corrosión: los elementos móviles se desgastan, y las filtraciones de agua entre los perfiles favorecen la corrosión de las armaduras de acero en los apoyos y estribos.

Costo y tiempo de reemplazo: el recambio de una junta mecánica suele requerir demolición parcial del hormigón circundante, anclajes nuevos y varios días de intervención con corte de tránsito.

Juntas elásticas tipo Thormack

Composición y funcionamiento

El sistema Thormack conforma una junta monolítica in situ con una matriz de asfalto modificado con polímeros mezclada con agregado pétreo seleccionado, bajo los parámetros de la norma IRAM 6838 categoría SA-20. No tiene piezas móviles: el movimiento se absorbe por deformación elástica del propio material.

Ventajas operativas

Impermeabilidad prácticamente total: al ser un sello continuo, no hay intersticios por donde se filtre agua hacia los apoyos estructurales.
Movimiento absorbido de hasta ±25 mm sin fisurarse, en ambas direcciones.
Habilitación al tránsito en 3 a 4 horas tras la colocación, según temperatura ambiente.

Comparativa cara a cara

CriterioJunta mecánicaJunta Thormack
ImpermeabilidadParcial — filtraciones frecuentes entre perfilesPrácticamente total, sello continuo
Ruido / vibraciónGolpeteo audible bajo tránsito pesadoNulo — superficie enrasada y continua
Tiempo de instalación / habilitaciónVarios días, con demolición parcial3 a 4 horas tras la colocación
Mantenimiento requeridoInspección y ajuste periódico de piezas móvilesMínimo, sin partes mecánicas que ajustar
Vida útil típica10 a 15 años con mantenimiento8 a 12 años, mantenimiento correctivo simple
Corrosión de armadurasRiesgo mayor por filtracionesRiesgo bajo, sellado hermético
Costo de instalación vs. mantenimiento a 10 añosMenor instalación, mayor mantenimiento acumuladoMayor instalación, menor costo acumulado a 10 años

Casos de aplicación según tipo de estructura

Puentes carreteros de alto tránsito: la ausencia de ruido y el corte mínimo de tránsito durante la instalación hacen de Thormack la opción preferida en autopistas y rutas concesionadas.

Viaductos urbanos y pasos a distinto nivel: la eliminación del golpeteo es especialmente valorada en tramos cercanos a zonas residenciales.

Puentes ferroviarios: las cargas puntuales y tolerancias dimensionales específicas de este tipo de estructura suelen requerir juntas mecánicas homologadas para ese uso; conviene evaluación técnica caso por caso.

Qué mirar en el pliego antes de decidir

Exigir certificación bajo norma IRAM 6838 categoría SA-20, temperatura de aplicación documentada del árido y del ligante, y antecedentes de obras similares ejecutadas por el proveedor.

Preguntas frecuentes

Sí, en la mayoría de los casos. Se remueve el perfil metálico deteriorado y el hormigón suelto en el canal de la junta, pero no es necesario demoler la estructura del tablero. El reemplazo suele ejecutarse en una sola intervención.
Una junta mecánica bien mantenida puede durar 10-15 años, pero requiere inspecciones y ajustes periódicos por desgaste de sus componentes móviles. Una junta Thormack, al no tener partes móviles, suele mantener su desempeño 8-12 años sin intervención, con un mantenimiento correctivo más simple cuando lo necesita.
El sistema Thormack está pensado principalmente para tránsito vehicular. En puentes ferroviarios las cargas puntuales y las tolerancias dimensionales suelen requerir juntas mecánicas específicas homologadas para ese uso; conviene una evaluación técnica caso por caso.

Conclusión

Para puentes carreteros y viaductos urbanos con tránsito vehicular, la junta Thormack ofrece mejor impermeabilidad, cero ruido y una habilitación al tránsito mucho más rápida que una junta mecánica equivalente, con un costo total de mantenimiento menor a mediano plazo. Las juntas mecánicas mantienen su lugar en aplicaciones específicas como puentes ferroviarios o estructuras con tolerancias dimensionales particulares. En FAMAVI ejecutamos e instalamos juntas Thormack bajo norma IRAM 6838 SA-20 con equipo propio homologado.

¿Tenés que decidir el tipo de junta para tu puente o viaducto?

Te asesoramos técnicamente según el tipo de estructura y el tránsito que recibe.

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